Llega la muda del pelo a nuestros perros

Por estas fechas, dependiendo de la raza, nos encontraremos con una flamante "alfombra natural" perfectamente repartida por toda la casa o un buen montón de pelos perfectamente clavados en nuestro sofá. Hay varias teorías acerca de qué desencadena la muda de pelo en los perros (por lo general dos veces al año, coincidiendo con primavera y otoño), aunque la más aceptada es que se debe a la progresiva bajada (o subida en primavera) de temperatura, acompañada del cambio en el fotoperiodo (horas de luz al día). En cualquier caso, con o sin subpelo, largo o corto, duro o sedoso, la muda de nuestros perros puede ser un poco más fácil si aplicamos estos consejos:

1. Un baño puede agilizar la pérdida de pelo muerto y nos permite eliminar los enredos del pelo con facilidad. Pero recuerda que siempre debemos usar productos específicos para perros, con un Ph adecuado al de su piel.

2. "Cepillar mucho" durante la muda, el cepillado a diario o en algunas razas, por ejemplo nórdicas, varias veces al día es la única solución.

3. Utiliza el tipo de carda, cepillo, peine o manopla adecuado al pelaje del perro. Con pelajes cortos y duros (por ejemplo labrador, boxer...) van muy bien las manoplas de goma. En perros con pelo medio y subpelo (pastor alemán, husky...) lo idóneo es la carda o el cepillo. Y en razas con pelo largo (por ejemplo bichón, que apenas pierde pelo) siempre será mejor emplear primero un peine para eliminar los enredos y facilitar el posterior cepillado con rastrillo. En todos los casos las puntas no deben ser agresivas (las cardas con púas acabadas en forma de cerilla son perfectas)

4. Todo tiene su proceso. No fuerces el cepillado hasta arrancar el pelo. La muda tiene su proceso, y tardará su tiempo (tal vez semanas). Insistiendo sólo conseguiremos lastimar la piel del perro.

5. ¿Y si no se deja cepillar? Hay que acostumbrar a los cachorros -desde muy pequeños- a que el cepillado es un momento de contacto, tranquilidad y que resulta placentero. A muchos de ellos, al principio no les gusta la sensación de manipulado que supone el cepillado, pero con premios y dulzura se consigue hacerlo con rapidez, y en poco tiempo será ver el cepillo y acudir con felicidad a la "sesión de masaje". 

La muda que nunca acaba
Es frecuente, especialmente en perro urbanos, que la muda del pelo se mantenga a lo largo del año. En estos casos existen los picos mencionados de primavera y verano, pero hay una pérdida constante de pelo. Esto no sucede en animales que viven a la intemperie, y es debido a que los perros que viven en pisos no padecen grandes cambios de temperatura (aire acondicionado en verano y calefacción en invierno). Es el precio del confort, y poco podemos hacer por solucionarlo.

© 2016 Ciro estilo canino, todos los derechos reservados
Creado con Webnode
¡Crea tu página web gratis! Esta página web está creada con Webnode. ¡Crea tu propia web gratis hoy mismo! Empieza ahora